De aspecto intimidante, pero de actitud amable, uniformado
completamente del, Club Austral , el joven jugador de
23 años con paso en la selección nacional, nos relató sobre su vida, carrera
deportiva, analizó el escenario actual del rugby chileno como valdiviano, y
palpitó lo que será una nueva temporada de la Asociación
de Rugby del Sur (ARUS), la más importante del sur de Chile.
El descubrimiento
Siendo un estudiante del Liceo Técnico de Valdivia conoció
a la ovalada, en un taller impartido por el profesor Jorge Bernal, algo que a
sus jóvenes 16 años le cambio la vida y su forma de ver el deporte.
¿Cómo fueron esos primeros pasos?
Aprenderlo es super básico, no es tan espectacular como lo
vez en la televisión con scrum, posiciones fijas, levantar jugadores, etc. Al
principio era lo fundamental como los pases y los movimientos, eso era aburrido
y un poco decepcionante al principio, pero con el tiempo se vuelve otro mundo.
Al ser hijo único que te decían por verte jugar
un deporte que en ese tiempo no era tan convencional…
Cuando llegue a mi casa contando que quería jugar rugby,
mis papas no sabían lo que era. A mi mama todavía le cuesta verme ir a jugar,
la última vez que fue mi mamá uno de mis partidos pare en el hospital.
¿Y ahora?
De a poco lo fueron asimilando y con el tema de la
selección ya fueron viendo que esto iba en serio. Ahora, mi viejo ya entiende
como funciona el deporte e incluso me entrega sus consejos.
¿Qué te gustó del rugby?
La inclusión, pues es un deporte de equipo donde ganan los
15 jugadores, todos son importantes y esto lo diferencia de otros deportes.
Tras esa primera aproximación al deporte
ingresaste al club Robles ¿Cómo evalúas tu paso por Robles?
Me enseñaron a jugar fue una bonita etapa, agradecido. Una
experiencia distinta, con un poco de nervios los primeros días, puesto que
estaba acostumbrado a deportes individuales o de pocos integrantes.
El llamado a la selección
Con un año de experiencia en
el deporte, a los 17 años fue convocado al representativo nacional de la
disciplina, un ascenso meteórico y sorprendente para cualquier deportista, para
Acevedo fue el mejor recuerdo de su carrera.
¿Cómo fuiste llamado a la
selección?
Fui a una preselección en
Chiloé y jugamos contra equipos de Temuco y Concepción, ganamos todos los
partidos, ahí me vieron y empecé a viajar todos los fines de semanas, después
estuve tres meses en Santiago para ejercitarme y ponerme al nivel.
Solamente llevabas un año
jugando al rugby ¿Cómo te lo tomaste?
Si, nadie se lo esperaba,
empecé a jugar muy tarde mientras mis compañeros jugaban de los 5 años y había
términos que yo no sabía y que fui aprendiendo con el tiempo que jugaba por la
selección.
¿Cómo fue el inicio?
En ese momento éramos solo dos
jugadores sureños, los otros eran de católica, Country, etc. Donde la
mensualidad de sus colegios era más cara que la universidad.
¿Cómo trabajaba la selección?
Era otro mundo, se entrenaba
pesas en la mañana, en la tarde rugby, dos partidos a la semana, con
nutricionista, preparador físico, era casi profesionalismo.
¿En tanto, la convivencia del
grupo era muy complicada o apacible?
Era raro, porque no cachabas a
nadie, generalmente te relacionabas con los de tu posición, en mi caso primera
línea, pero con el tiempo ya compartía con todos, ya en el segundo año era uno
de los viejos, ya no era el nuevo que tenía que ganarse el puesto. Pero, al
principio era bien fría la cosa, ni te daban pases.
¿Se prepararon para un
sudamericano juvenil en Montevideo, Uruguay?
Si, llegamos a la final,
lamentablemente perdimos contra Uruguay en un partido parejo, de esta manera
estuvimos a puertas de clasificar al mundial.
¿Por qué no seguiste en la
selección?
No pude seguir en la selección
por el tema de la lejanía, ya que había que tener billetera y tiempo, quedar fuera por estos temas y no por lo
deportivo es “penca”.
El traspaso al club Austral
En busca de competitividad y
mejorar su nivel, la ambición deportiva llevó a Matías Acevedo a tomar la
decisión de irse al archirrival de Robles, el Club de
Rugby Austral. Una decisión difícil, pero que rindió sus frutos.
¿Cómo evalúas tu paso por
Austral?
El equipo ha tenido un nivel
muy alto, el primer campeonato lo ganamos de manera invicta, en el segundo
volvimos a salir campeones, y en la temporada pasada fue un campeonato muy
largo y fuimos segundo lugar.
¿Una última temporada
desgastante?
Si, desgastante, me lesione la
espalda y debido a la cantidad de partidos mis lesiones no descansaban bien,
sumado esto al viaje. Había días que salía de trabajo de guardia en la noche y
me iba a jugar a Chiloé o Puerto Montt, y despues volver al trabajo y al
estudio.
Vienes saliendo de una lesión
¿Te ha costado volver al ritmo? Asimismo ¿Entras con más pasividad al choque?
Uno cuando sale de una lesión,
no entras con todo, por el miedo a estar más tiempo sin jugar, más que por el
dolor, pero se va tomando confianza con bastante trabajo físico.
La ultima final del torneo pasado les tocó jugar la final
contra Traukos de Castro, a los cuales en esta ocasión del tocó ganar a ellos …
Si, un partido que jugamos en
Puerto Varas, que fue para cualquiera y los dimos todo, aunque quedamos con la
espina clavada para el tricampeonato.
Su entrenador es Patricio Jara
¿Cómo es su trabajo al mando?
Es bien lúdico para trabajar,
son entrenamientos especiales, es buen profesor para explicar, es un buen
formador.
¿Cómo analizas la próxima
temporada?
Los Traukos por algo son los
campeones y el mejor equipo de la liga, Los Lobos de Puerto Montt se armaron
bien y Osorno siempre es peligroso. Estamos entrenando y ansiosos por volver,
en mi caso estoy reintegrando por mi lesión.
¿Cómo defines a tu equipo?
Somos locura y demencia,
estamos todos locos, esto nos define, sumado a nuestra defensa.
¿A cuál jugador del Austral te
llevarías siempre a tu equipo?
Difícil pregunta, a varios me
los llevaría a la guerra, pero nombraría a mi capitán Thomas
Berndt, porque no es un jugador que resalte, pero hace el trabajo, yo sé
que, si fallo un tackle, él va a estar ahí, es muy efectivo.
Tras bambalinas
El valdiviano relató su
entrenamiento en el día a día y analizó el escenario del rugby tanto a nivel regional como a nivel país. Este es un año histórico para el rugby nacional, se logró
formar el primer equipo de rugby profesional del país, Selknam, escuadra
que está representando a Chile en la Super Liga
Americana de Rugby (SLAR).
¿Cómo es tu rutina día a día?
En el verano es entrenamiento,
sumado al trabajo, ya en tiempo de clases me divido entre el hospital, ser
guardia y los entrenamientos.
Además, realizas artes
marciales…
Sí, a un amigo del rugby, le comenté
que tenía tiempo y me llevó. Empecé con artes marciales mixta y despues me fui
al jiujitsu. Fue un trabajo arduo, generé musculatura en zonas que no trabajaba
y elasticidad, puesto que con el rugby y la pesas se pierde esta habilidad. De
esta manera, se complementan estos dos deportes.
Muchos deportistas hacen esto,
realizar dos o más deportes…
Es bueno, porque no te cierras
a un tipo de cuerpo que genera tal disciplina, te vas complementando. En
jiujitsu, el rugby me ayudó con los tacles, el roce y el umbral del dolor, y en
la otra vereda, las artes marciales me entregan cardio y flexibilidad.
A nivel ciudad como ves el
rugby
Existe un gran nivel, Austral
es un gran representativo en el sur de Chile, pero se pueden hacer más cosas,
se podría crear una asociación o generar espacios para que todos los equipos
puedan jugar y creciéramos todos.
Y a escala país…
Ha crecido bastante, pero
comparado a otros países como Brasil no es tanto lo que se ha generado. Tenemos
el caso de Selknam y su triunfo frente a Peñarol, ahora juegan con el equipo
argentino Ceibos y veremos que tal.
¿Qué te parece el trato que se
le da al deporte en el país? Teniendo el ejemplo de la disminución de las horas
de educación física.
Mal, porque la actividad es la
mejor solución para solucionar el sobrepeso y los problemas de salud en
general.
Y en el caso del rugby…
Mi sueño es que se hagan
talleres de rugby en los liceos, para que salgan más chicos como yo, imagínate
cuantos jugadores se habrán perdido por no tener la oportunidad, cuantos Selknam.
¿Siempre se ha asociado al
rugby como un deporte de clases altas? ¿Sientes ese estereotipo?
Si se ha tenido ese
estereotipo, al rugbista como el tipo rubio, alto, con plata, pero hoy en día
no es así, jugar al rugby es tan barato como jugar al fútbol.
¿Viviste ese estereotipo o lo
sentiste?
Lo sentí cuando fui a la
selección con chicos con apellidos difíciles de pronunciar, pero te das cuenta
de que en las nóminas ya ves apellidos más comunes.
¿Qué le dirías a las chicas y
chicos para que hagan este deporte?
Que lo prueben, no es solo
pegarte, y que tengan cuidado porque si te gusta vas a jugarlo toda tu vida, es
algo que te crea una identidad. Y por más de los golpes que recibas o la veces
que te lesiones, siempre vas a querer jugar.
Por último, un llamado a la
gente para que acompañe al equipo...
Vayan a ver un deporte nuevo,
se darán cuenta que tras cada partido ambos equipos se felicitaran y que verán
gente que ama lo que hace.
La primera línea del
multicampeón de Austral tendrá su primer desafío junto a sus compañeros frente Ruca
manque de Temuco en un amistoso que se disputará el sábado 14 de marzo en la Universidad
Austral, posteriormente, el 28 de marzo los valdivianos debutaran en la liga
ARUS en condición de visitantes contra Unión Rugby de Osorno, compromiso que a
estas alturas es un clásico.
Por su parte, el nobel
valdiviano que se destaca por su tacle y empuje, irá por el objetivo de sumar
una nueva copa a su carrera y sueño con volver a la selección, aunque lo único
claro es su inapagable amor por el rugby.




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